El Gobierno británico estudia la posibilidad de restringir el acceso a Internet a los usuarios que descarguen contenidos de la Red de forma ilegal, la misma medida que Francia incluyó en su ley contra la piratería y que fue rechazada por inconstitucional. El ministerio de Empresa, Innovación y Cualificaciones, dirigido por Peter Mandelson, reveló en un comunicado que está analizando cómo introducir algunas medidas técnicas encaminadas a luchar contra la piratería. Entre ellas también se encuentra la de requerir a las compañías proveedoras de Internet que faciliten los datos de aquellos usuarios que realicen descargas ilegales y se los entreguen a los propietarios de los derechos de autor sin necesidad de que haya una decisión judicial de por medio.
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