El lanzamiento del nuevo dispositivo de lectura de libros electrónicos Kindle, realizado por la librería virtual Amazon, ha sido recibido con bastante recelo por parte de los editores y libreros españoles. Como ya es habitual ante la irrupción de cualquier tipo de innovación en el sector editorial, la mayoría se ha centrado en analizar los supuestos aspectos negativos de este nuevo soporte de lectura, mientras que muy pocos han intentado identificar los beneficios derivados que tendrá la consolidación de este tipo de dispositivos en la promoción del libro y en el fomento de la lectura.
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