El culebrón del proyecto de digitalización planetaria de libros por parte de Google Books choca cada día con nuevas barreras de corte jurídico, legal, cultural y hasta político. Segovia, París y Nueva York se erigieron ayer en los tres vértices de la controversia. Ayer, en el marco del festival Hay de Segovia, Juan Mollá, presidente de CEDRO -Centro Español de Derechos Reprográficos-, anunció que el preacuerdo verbal entre este organismo y el buscador norteamericano quedaba aparcado. Exactamente, hasta que la justicia de EEUU se pronuncie sobre la legalidad o no del proyecto. Mientras tanto, los editores franceses contrarios al megaproyecto de digitalización de libros de bibliotecas públicas y universitarias a fin de crear una inmensa biblioteca global en la red se enfrentaban en los tribunales con los responsables de Google. Reclaman al juez que impida la digitalización masiva de libros de las bibliotecas públicas por considerar que vulnera sus derechos.
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