Alguien a quien mandé una cierta información me dice, bromeando: «¡Eres mejor que el Google, es un halago del siglo XXI!». Lleva razón. No en que yo sea mejor que el Google, sino en que verse con él favorablemente comparado es un halago. La rapidez con que ese buscador halla miles de documentos sobre cualquier cosa es pasmosa. Su derivada Google Earth logra lo propio con las fotos aéreas de la Tierra. Aquellas ortofotos que tanto costaba obtener hace 10 años están ahora al alcance de cualquiera, incluso si corresponden al más remoto de los rincones planetarios. Fantástico.
menéame